Historia de los Rayos Cósmicos en la Argentina

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Podría decirse que el estudio de los rayos cósmicos comenzó, en la Argentina, hace medio siglo. Efectivamente, tenemos constancia de la construcción de un refugio en la cordillera de Los Andes en las laderas del cerro Laguna, vecino del volcán Maipo, a cuyos pies se encuentra la muy bella laguna del Diamante.

Desgraciadamente el plan original de construcción de un observatorio, consistente en 30.000 detectores Geiger emplazados a lo largo de 2 km2 fue fallido pues nunca fue realizado. El refugio sirvió sin embargo para estudios de avanzada con placas nucleares que se expusieron a la radiación por grupos no ligados al emprendimiento original. En estas experiencias participó, entre otros, el Dr. Juan G. Roederer durante el verano 1950/51, cuando este maestro de muchos físicos argentinos era aún alumno de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales (FCEyN) de la UBA.

Aparte de estos estudios con placas nucleares, hay otros numerosos antecedentes de valiosas inquietudes científicas de investigadores argentinos sobre radiación cósmica en la década del 50. Quisieramos descatar como pioneros en este campo a los Dres. Juana M. Cardoso, Adulio Cichini, Beatriz Cougnet, Horacio Ghielmetti, Emma V. Pérez Ferreira, Juan G. Roederer y Pedro Waloschek quienes realizaron tareas en el Laboratorio de Placas Nucleares de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA). Con posterioridad fue creado el Centro Nacional de Radiación Cósmica (actualmente el Instituto de Astromía y Física del Espacio, IAFE) establecido en la FCEyN de la UBA por convenio con la CNEA y en 1960 fue nombrado como su Director su fundador, el Dr. Roederer.

Durante estas primeras épocas brillantes de estudios sobre rayos cósmicos en Argentina se realizaron expediciones científicas a Puente del Inca, el Aconcagua, los Nevados del Aconquija, Cueva de Indios y el Lanin. También hay constancia de otros experimentos en la Provincia de Mendoza en: Villa Eva Perón, a 3.150 m sobre el nivel del mar, en Uspallata, a 1.800 m y en la ciudad de Mendoza a 747 m, publicados en 1954 en la revista Mundo Atómico por Juana María Cardoso, de la CNEA. Las investigaciones fueron hechas a distintas latitudes y alturas para estudiar el efecto de ambas en la radiación cósmica.

El Profesor James Cronin, Director General del Observatorio Pampa Amarilla y premio Nobel de Física 1980, conoce estos antecedentes argentinos, pero tal vez más importante aún es que sean conocidos por los científicos y técnicos de este país y por sus habitantes en general por ser parte de sus raíces. La tradición y el protagonismo científico en éste y otros temas relacionados han sido las razones fundamentales para que se eligiera a nuestro país en lugar de otros del Hemisferio Sur para instalar el nuevo Observatorio.

 

Primer trabajo de investigadores argentinos sobre los Rayos Cósmicos
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Dr. Alberto Etchegoyen, Director del Observatorio del Hemisferio Sur del Proyecto Pierre Auger CNEA y CONICET

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